Por qué hacer deporte mejora y alarga la vida

Por Daniel Riobóo Buezo  Seguir a @danirioboo

Hacer deporte mejora y alarga la vida. No lo decimos nosotros, lo afirman cada vez más evidencias científicas. Y tampoco hablamos del deporte de alta competición que puede tener consecuencias negativas al llevar el cuerpo al límite. Hablamos de practicar deporte regularmente de forma moderada.

Los costes económicos y en vidas del sedentarismo

La inactividad física es uno de los principales factores de riesgo de mortalidad a nivel mundial, según la Organización Mundial de Salud (OMS).  Puede parecer increíble pero, según el Informe sobre la inactividad física y el sedentarismo en la población adulta española, la falta de actividad física es la responsable del 13,4% de las muertes al año en España, llevándose por delante más de 52.000 vidas. Esto supone además una carga económica importante para el país de más de 1.560 millones de euros, que son costeados en un 70,5% por las administraciones públicas.

Según dicho estudio, aplicado a España en comparación con los principales países de la Unión Europea, un 44% de los españoles no hace ninguna actividad física. Casi la mitad del país es sedentaria. Pero el estudio va más allá. Sólo un 15% de los ciudadanos hace ejercicio con regularidad. Y esto tiene costes. En vidas, ya que la obesidad y las patologías coronarias derivadas del sedentarismo causan más de 50 mil muertes anuales. Y en costes económicos, ya que la baja productividad, consecuencia del sedentarismo, cuesta a España 2. 500 millones de euros al año. “Si invertimos un euro en promoción deportiva, tenemos un ahorro aproximado de 50 euros en gasto sanitario acumulado durante 15 años” afirma el coordinador de la investigación José Ramón Pin. El estudio termina reclamando una verdadera política de estado para fomentar el deporte como ocurre en otros países de la Unión Europea.

Debemos adaptar las sesiones deportivas a nuestro estado de forma (Foto: Pixabay).

No practicar deporte empeora nuestra calidad de vida

La falta de práctica deportiva está habitualmente relacionada con una mayor obesidad. En España, según el estudio ENPE publicado en 2016, el 39,3% de la población tiene sobrepeso; y un 21,6% obesidad (22,8% en hombres y 20,5% en mujeres), cifras que aumentan con la edad. Además, las personas que sufren de obesidad tienen peor calidad de vida y esta se reduce de media entre cinco y veinte años con respecto a los que no la sufren y además tienen cinco veces más posibilidades de desarrollar determinados tipos de cáncer. Frente a estos riesgos, el deporte, unido a una dieta adecuada, debe ser el mejor remedio.

Alguien puede afirmar que, teniendo sobrepeso, no se pueden practicar la mayoría de los deportes. En los casos extremos de obesidad mórbida puede ser cierto ya que las rodillas sufren en exceso con la carga del peso sobre ellas pero siempre se puede caminar o practicar deportes de bajo impacto para las articulaciones como, por ejemplo, la natación o el ciclismo. En el primer caso es muy recomendable intentar ir andando a todos los sitios posibles para ir poco a poco abandonando el sedentarismo e ir reduciendo gradualmente el exceso de grasa corporal. Una buena solución con éxito en muchos casos es cenar ligero y muy pronto para posteriormente salir a dar un buen paseo nocturno antes de acostarse. Y es que cuando cenamos copiosamente, el organismo no quema tantas calorías durante la noche con respecto al día con lo que la ganancia neta de peso es clara y debemos tratar de evitarla. Evidentemente por la noche pasaremos hambre pero el que algo quiere algo le cuesta y quien quiera realmente perder peso tendrá que sufrir un poco.

La natación es un deporte de bajo impacto y apto para prácticamente cualquiera (Foto: Pixabay).

Beneficios del ejercicio para nuestra vida laboral y nuestra salud

España lidera la Unión Europea en el porcentaje de la población que pasa gran tiempo sentado en un día normal (franja de 2 horas y media a 6 horas y media) con casi dos de cada tres españoles en este bloque temporal, fundamentalmente en los puestos de trabajo. Y es que hacer deporte también puede ayudarnos en nuestra vida profesional. Según un reciente estudio científico los ejecutivos que son corredores habituales son mejores profesionales ya que estar en buena forma ayuda a rendir mejor y a saber manejar mejor el estrés. Y esto no sólo ocurre entre los ejecutivos, también en muchos otros perfiles, como por ejemplo en el caso del admirado chef Dabiz Muñoz que afirma que “correr es su droga para ser creativo y para gestionar la tensión”. 

Además las personas que practican deporte habitualmente desarrollan un sistema inmunológico más fuerte y logran reducir el tiempo por el que pueden estar afectados por catarros, gripes y demás enfermedades leves con lo que también se reduce el absentismo laboral.  Y aunque aún no cura la depresión, si puede tener grandes ventajas a la hora de combatirla ya que unos músculos ejercitados pueden ayudar a limpiar de sustancias depresivas nuestro organismo.

Deportes como el yoga son muy beneficiosos para cuerpo y mente (Foto: Pixabay).

Los beneficios de hacer deporte para nuestra vida sexual

Hacer ejercicio regularmente también tiene beneficios para nuestra vida sexual. Además de generar endorfinas y una mayor producción de testosterona, un estudio de la Universidad de Harvard ha demostrado que los hombres mayores de 50 años que corren por lo menos tres horas a la semana reducen en 30% el riesgo de tener impotencia frente a los que hacen poco o nada de ejercicio.

Los jóvenes no son ajenos a esto y así, un porcentaje significativo, concretamente un 49,2% es consciente de cómo el deporte puede contribuir a mejorar la vida sexual otorgándole mucha o bastante importancia, según se desprende del barómetro “Los jóvenes y el sexo” elaborado por Control. Entre los que respondieron que sí le dan importancia, el 60.1 % considera que es por su vinculación con la salud e igualmente llama la atención que hasta un 30.7 % destaca el cambio en el aspecto físico que supone el deporte para su pareja.

Ya sea por salud o apariencia física, lo cierto es que la práctica de actividad física regular genera más energía, una mente más relajada, sensación de bienestar y positivismo. Todos estos son factores que contribuyen a tener una vida sexual más constante y sana. Así, los expertos recomiendan como mínimo 35 minutos diarios al menos cuatro días a la semana de ejercicio físico.

Porqué hacer deporte en la tercera edad

Realizar ejercicio y correr nos mantiene más jóvenes. Según este estudio de la universidad de Colorado las personas más allá de los sesenta y setenta años que han corrido habitualmente durante décadas mantienen un organismo tan eficiente energéticamente al caminar como el de personas de 20 años. Esto no es algo que ocurra entre quienes tan sólo caminan habitualmente ya que quienes corren mantienen durante más tiempo su capacidad aeróbica reduciendo el consumo de energía. Según el estudio, hacer ejercicio retrasa en más de diez años la llegada de la dependencia con el ahorro que ello puede suponer en cuidados y tratamientos para los sistemas públicos de salud.  Si bien este estudio se ha realizado en Estados Unidos donde existe una mayor cultura del running que en otros países de Occidente, la popularización de esta práctica hace pensar que en unas décadas estos beneficios también serán cada vez más comunes en otros países.

Sin irse a Estados Unidos pero en la misma línea, el Catedrático de Ciencias de la Salud de la Universidad Pública de Navarra Mikel Izquierdo afirmaba recientemente que, corriendo, el riesgo de muerte disminuye hasta ocho años comparado con personas sedentarias de la misma edad y retrasa hasta en doce años la llegada de la dependencia por incapacidad. Además, la realización de determinados ejercicios puede contribuir definitivamente a la mejora de la calidad de vida y a reducir los efectos de los afectados por el Parkinson.

Si hay que tener en cuenta que, a partir de los ochenta años, es recomendable reducir la carga a los corredores sustituyendo paulatinamente la carrera por las caminatas y también se recomiendan disciplinas como   la natación o la gimnasia acuática ya que exigen menos intensidad y el agua ayuda a reducir la tensión sobre las articulaciones del cuerpo. Otras actividades recomendadas a partir de esta edad son el yoga,  el pilates o el Tai Chi. 

Si practicar deporte es siempre beneficioso, aún lo es más en la tercera edad (Foto: Pixabay).

Nunca hay que dejar de practicar deporte

Lo verdaderamente importante a la hora de hacer deporte es no parar nunca, hacer de su práctica una costumbre. Es conveniente que los niños comiencen a hacer deporte desde pequeños ya que les aporta beneficios físicos, sociales e intelectuales. Pero es fundamental no dejar nunca de practicar deporte ya que permite “mantener la energía, la independencia, reducir el dolor, mejorar el estado general de salud, aliviar los síntomas de determinadas enfermedades y prevenir otras como las enfermedades cardíacas, la obesidad, la diabetes y hasta el deterioro cognitivo” según Manuel Villanueva, traumatólogo y maratoniano.

Ya sabéis, si entre vuestros propósitos para 2019 no habíais incluido hacer deporte quizá deberíais replanteároslo. Y si lo habíais hecho, es hora de empezar a cumplirlo, incluso desde hoy mismo. Os aseguramos que os sentiréis mucho más optimistas y vuestra calidad de vida mejorará enormemente.