El humor en tiempos de pandemia

Daniel Riobóo Buezo

Cuando llevas mes y medio confinado, tienes altibajos anímicos y puntualmente te encabronas soberanamente, el humor es más necesario que nunca. A mi a veces me sale el tiro por la culata cuando quiero desahogarme porque entro en Twitter o en Facebook buscando algo de humor y acabo leyendo publicaciones o comentarios que sólo consiguen crisparme. Pero en esos momentos he decidido buscar directamente a los humoristas. Son la mejor terapia posible.

Así, los viernes por la mañana espero salivando el nuevo sketch de Pantomima Full. Sus  sketces sobres las tipologías humanas de los españoles en 2020 nunca decepcionan. ¿Quién no tiene algún amigo así o se ha sentido reflejado en sus vídeos?

También hacer una visita a la web de El Mundo Today te da un ángulo surrealista e impagable de la actualidad. De hecho a veces hay noticias reales que incluso pueden parecer suyas y es que la realidad a menudo supera a la ficción.

Las revistas satíricas tampoco faltan fieles a su cita. El Jueves lleva desde 1977 riéndose de todo y descubriéndonos a algunos de los mejores escritores y dibujantes del cómic para adultos. Desde 2012 Mongolia le acompaña en la tarea y al humor y la sátira también añade reportajes de investigación. El Jueves se publica los miércoles y Mongolia tiene periodicidad mensual en los quioscos pero comparten parte de sus contenidos en sus webs y perfiles en redes sociales.

Portada El Jueves

Si hablamos de humoristas gráficos actuales, tenemos a grandes clásicos en prensa como Gallego & Rey, Idígoras & Pachi o Ricardo en El Mundo, El Roto, Peridis, Carlos Romeu y el añorado Forges en El País, Martinmorales en ABC, Mauro Entrialgo en Público, Malagón y un largo etcétera.

Chanantes

Además tenemos a los grandes cómicos de televisión y teatro que también están presentes en redes sociales e internet como Andreu Buenafuente, Berto Romero, el Rat Pack manchego de los chanantes con Joaquín Reyes, Ernesto Sevilla, Julián López, Raúl Cimas, Pablo Chiapella y Carlos Areces. También el trío que forman David Broncano, Ignatius Farray o Quequé  en La Vida Moderna en la radio y sus programas de tele. Y cómo olvidar a los inimitables Faemino y Cansado. Además hay formatos nuevos y específicos más que recomendables como las portadas satíricas del gran Nico Ordozgoitila webserie “La cuarentena” de Humor Extrañe. Me dejo a muchos. Ver y escuchar su trabajo un rato cada día ahora me parece más necesario que nunca.

En el quehacer de los cómicos siempre está presente la eterna discusión sobre si se puede hacer humor sobre todo y sobre dónde están los límites. La última vez que fui al teatro antes del estado de alarma fue para ver la comedia “La gran ofensa”, escrita por Dani Amor. Trata precisamente los límites del humor para hacerte reflexionar sobre dónde están a partir de varios ejemplos. Realmente establecer una línea divisoria sobre qué puede ser objeto o no del humor parece casi tan complicado como subjetivo.

Delitos y Faltas

Según decía el personaje de Alan Alda en la memorable “Delitos y faltas”, la comedia es tragedia más tiempo. Creo que Woody Allen tenía razón. Todo lo dramático, con el tiempo, acaba por prestarse a la mirada cómica. Hay que ser muy cauto con sobre qué se bromea para no herir sensibilidades pero seguro que a a la larga terminará habiendo más humor sobre este tiempo de pandemia. Y es que hasta reirnos de nosotros mismos es terapéutico y liberador. Mientras seguimos encerrados, con miedo y algo encabronados, sigamos buscando a los humoristas, estoy seguro de que con su ayuda soportaremos el confinamiento infinitamente mejor.