La increíble historia de Unionistas de Salamanca: de la liga provincial a jugar contra el Real Madrid

Daniel Riobóo Buezo

 

Artículo publicado en el diario El Mundo, tanto en la edición de papel como en la digital el 14 de enero de 2020.

Aficionados de la desaparecida Unión Deportiva Salamanca fundaron en 2013 Unionistas, al que gestionan sus propios socios.

«Uno puede cambiar de cara, de casa, de familia, de trabajo, incluso de mujer o religión, pero hay una cosa a la que por mucho que lo intente nunca podrá renunciar. No puede cambiar de pasión, la pasión por un equipo de fútbol». Esta frase, fundamental en la oscarizada película argentina El secreto de sus ojos, refleja perfectamente la razón de ser de un club, el Unionistas de Salamanca, el rival que ayer el sorteo de Copa asignó al Real Madrid.

La frase del novelista Eduardo Sacheri tiene su explicación en una fecha y en los días posteriores. Más concretamente en el 18 de junio de 2013, cuando fue disuelta por resolución judicial la Unión Deportiva Salamanca. Ese día se certificó la crónica de una muerte anunciada. La de un club histórico que contaba 90 años, en el que jugaron Jorge D’Alessandro, Víctor Soler, Pauleta o un juvenil Carlos Vela y que compitió 12 temporadas en Primera División, llegando a ser séptimo en 1975. Un club histórico que la Noche de Reyes de 1998 derrotó en la Liga 4-3 al Barcelona, gesta que repetiría el 17 de mayo del mismo año venciendo en el Camp Nou 1-4 para conseguir la permanencia.

A aquella defunción de la Unión Deportiva Salamanca le siguió una ilusión. La de unos aficionados que, hastiados de la pésima gestión sufrida, decidieron homenajear al club de sus amores. Y lo hicieron de una forma insólita: creando un nuevo equipo para honrar la memoria del que vieron desaparecer, el mismo al que los últimos presidentes, entre ellos Juan José Hidalgo, maltrataron movidos por intereses personales hasta provocar que desapareciera, para después intentar comprar sin éxito una plaza en Segunda B.

HONRAR, NO SUPLANTAR

Entre estos aficionados fundadores se encontraba Javier Tejedor, presidente hasta 2017 y ahora vicepresidente ejecutivo de un club creado desde un principio claro: el de no suplantar al desaparecido sino solamente honrarlo, como indican unos estatutos que también establecen que las decisiones y los símbolos del club deben ser adoptados por sus socios.

Sirva como ejemplo su escudo, elegido en votación popular y que tiene a un toro y a un balón como protagonistas. El astado como símbolo de la provincia y el balón clásico como añoranza de un fútbol romántico, junto a dos lemas: In Memoriam UDS 1923-2013 y Ad Astra per Áspera (A las estrellas por el camino más complicado) junto a nueve estrellas, símbolo de la ciudad y de las nueve décadas de vida de la Unión Deportiva Salamanca.

Lo que probablemente no podían imaginar ni los mismos aficionados que lo fundaron es que este espíritu romántico iba a dar lugar a un proyecto tan exitoso como ejemplar y tan transparente como sólido. Lo demuestra la breve y fulgurante historia de Unionistas, un éxito deportivo que empezó en la categoría más baja del fútbol amateur y que ahora tiene el reconocimiento social de toda la provincia. Desde su fundación en agosto de 2013, Unionistas tan sólo tardó un año en comenzar a jugar en la división provincial de Salamanca.

Tras el ascenso de categoría, el Ayuntamiento autorizó al club a disputar sus partidos en el Estadio Ciudad de Salamanca, popularmente conocido como Las Pistas del Helmántico, anexo al estadio histórico de la ciudad. La temporada terminó con un nuevo ascenso, de Regional a Tercera División, categoría en la que militó dos años hasta lograr el ansiado aterrizaje en Segunda B, el 23 de junio de 2018.

CLUB DE FÚTBOL POPULAR

El debut en la tercera categoría del fútbol español llegó con doble premio: la permanencia, con un muy meritorio noveno puesto, y el acceso a la nueva Copa del Rey, donde tras superar dos rondas, eliminando el pasado domingo al Deportivo, se medirá al Real Madrid el próximo miércoles.

Paralelamente a los éxitos deportivos, ha llegado el éxito social de un club que con sólo seis años de existencia ya cuenta con 2.800 socios y tiene hasta peñas en el extranjero, por ejemplo una en la localidad inglesa de Bath. Este importante calado en Salamanca también se refleja en la cantera, ya que Unionistas tiene 20 equipos desde prebenjamines hasta juveniles. Además forma parte del Club de Fútbol Popular, un fenómeno que se caracteriza por aglutinar a equipos que pretenden democratizar y acercar la práctica y gestión del fútbol a los seguidores.

Los jugadores del Unionistas de Salamanca festejan el sorteo. EFE

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s