Federer, Nadal y Djokovic, ¿los tres mejores tenistas de la historia?

Por Daniel Riobóo Buezo Seguir a @danirioboo

El Open de tenis de Estados Unidos es el cuarto y último Grand Slam de la temporada y este año va a ser especial porque los tres mejores tenistas del siglo XXI parecen llegar en plena forma ya que durante el presente curso, cada uno de ellos ha vencido en un Grand Slam. Roger Federer lo hizo en Australia, Rafa Nadal consiguió su undécimo Roland  Garros y, posteriormente, Novak Djokovic conquistó de nuevo Wimbledon tras dos temporadas alejado de su mejor forma por las lesiones. Así, las pistas de Flushing Meadows atraen una gran expectación en el torneo que finalizará el domingo 9 de septiembre. ¿Quién será el campeón?

Entre Federer, Nadal y Djokovic ya suman 50 Grand Slam.

Roger Federer, la elegancia del mejor tenista de la historia

Roger Federer acaba de cumplir 37 años (nació el 8 de agosto de 1981) y, pese a que ocupa el segundo lugar en la clasificación de la ATP, para casi todos los aficionados es el mejor tenista de la historia. ¿La razón? Principalmente sus 20 títulos individuales en torneos de Grand Slam, un número tan sólo superado en categoría femenina por la australiana Margaret Court (24 grandes torneos), Serena Williams (23) y Steffi Graf (22). Además, Federer ha mantenido el número 1 en el ranking de la ATP durante un tiempo récord de 310 semanas, 237 de ellas consecutivas. El tenista de Basilea ha logrado  ocho títulos en la hierba de Wimbledon, seis del Abierto de Australia y cinco Open de Estados Unidos así como un Roland Garros. Es uno de los ocho tenistas que ha logrado vencer en los cuatro Grand Slams y también ostenta el mejor registro en el número de finales de Grand Slam jugadas, 30. Además, Federer también ha logrado 27 Masters 1000, seis torneos de Maestros y la Copa Davis con Suiza en 2014. Su única espinita aún clavada es el oro olímpico en categoría individual, aunque sí lo consiguió en la modalidad de dobles en Pekín 2008 junto a su compatriota Stanislas Wawrinka.

El revés a una mano de Roger Federer es uno de los golpes más admirados del tenista suizo.

Además de su envidiable palmarés, lo que convierte a Federer en irrepetible es su estilo de juego. Versátil, estético como ninguno y capaz de despuntar en todo tipo de superficies, su variedad de golpes, su elegancia y su clase innata maravillan a todos los aficionados que además admiran su comportamiento. Y es que el suizo es un caballero en la pista, tanto que ha sido galardonado hasta trece veces con el Premio a la Deportividad.

Rafael Nadal, la fuerza mental del mejor competidor del deporte

Tras la conquista de su undécimo título de Roland Garros y su 17º Grand Slam a los 32 años, la duda ahora es si Rafael Nadal seguirá aumentando su leyenda en el Open de Estados Unidos y, más allá, si logrará igualar o superar los 20 majors de Roger Federer para poder ser considerado el mejor tenista de todos los tiempos. Con 17 hasta ahora y cinco años menos que el suizo, todo parece posible para el mayor competidor del tenis y quizá de todos los deportes. Y es que la fortaleza mental de Nadal, su físico envidiable, su capacidad para recuperarse una y otra vez de sus múltiples lesiones y una técnica menos valorada de lo que debería han convertido al balear en, para muchos, el mejor tenista de la historia con permiso de Federer.

Rafa Nadal consiguió en junio su undécimo Roland Garros en París.

El idilio del mallorquín con París es único, ya que ha conseguido levantar la Copa de los mosqueteros en once ocasiones, siendo el tenista que más veces ha ganado Roland Garros y sólo habiendo siendo detenido desde que debutó en la arcilla francesa tres años por las lesiones. Pero Rafa es mucho más que el indiscutible mejor jugador de la historia en tierra batida. También ha sido capaz de triunfar dos veces en Wimbledon (2008 y 2010), en el Abierto de Australia en una ocasión (2009)​ y en el Abierto de Estados Unidos tres años (2010,​ 2013 y 2017). Rafa​ también ha logrado con España la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 en categoría individual y en dobles en Río 2016 junto a Marc López. Asimismo, ha conseguido la Copa Davis con España en cuatro ocasiones (2004, 2008, 2009 y 2011) y es, junto a André Agassi, el único tenista en poseer el Golden Slam en la carrera (que incluye los cuatro Grand Slam y la medalla de oro de los Juegos Olímpicos no obtenidos en el mismo año). Además, Nadal es el único jugador masculino que ha ganado en un mismo año (2010) tres Grand Slam en tres superficies distintas; el tenista que más veces ha ganado desde el comienzo de la Era Abierta un mismo torneo de Grand Slam y Masters 1000: Roland Garros y Montecarlo en once ocasiones, y el primero en ganar al menos un título de Grand Slam durante diez temporadas consecutivas (desde 2005 hasta 2014). Su rivalidad con Roger Federer es ya legendaria y puede vivir un nuevo capítulo en la final de Nueva York si bien su clímax quizá se vivió en la final de Wimbledon 2008, en el que para muchos ha sido el mejor partido de la historia del tenis.

La rivalidad entre Roger Federer y Rafael Nadal está considerada como una de las mayores de la historia del deporte pese a que fuera de la pista son dos grandes amigos que se profesan una sincera y profunda admiración. Roger y Rafa se han enfrentado en 38 ocasiones, con 23 victorias para Nadal y 15 para Federer, en finales de Grand Slam se han vistos las caras en 12 veces con registro favorable a Nadal por 9-3, en las superficies; en pista dura lidera Federer 11-9, en tierra batida Nadal gana por 13-2 mientra en hierba Federer lidera por 2-1. Probablemente Federer y Rafa sean los dos mejores tenistas de la historia y el paso del tiempo hará que valoremos incluso todavía más lo logrado por Nadal, al haber coincidido en su carrera con dos de los mejores jugadores de todas las épocas, el suizo y el serbio Novak Djokovic.

Novak Djokovic, el regreso a la élite del mejor todoterreno

Sólo superado en Grand Slams por Federer, Nadal y Pete Sampras (con 14), a sus 31 años Nole Djokovic ha vuelto a su mejor nivel tras dos años de lesiones y cambios de entrenador. La doble paternidad y la preparación psicológica ha permitido al serbio apaciguar su caracter volcánico y encontrar la serenidad necesaria para volver a amenazar la supremacía de los dos grandes. En los últimos tres meses ha conseguido triunfar de nuevo en Wimbledon y con su victoria en el torneo de Cincinati se ha convertido en el el primer y único jugador en la historia en ganar todos los Masters 1000 (los torneos de mayor importancia tras los Grand Slam), que son un total de 9 (Indian Wells, Miami, Madrid, Montecarlo, Roma, Canadá, Cincinnati, Shanghai y París) para totalizar 31 triunfos, sólo superado por los 33 de Nadal. Vencedor en Australia en seis ocasiones, en cuatro en Wimbledon, una en Roland Garros y dos en EEUU, Djokovic pretende aprovechar su gran estado de forma para igualar en grandes a Sampras y poder ser considerado ya como uno de los tres mejores tenistas de la historia. A su palmarés, Nole también suma cinco copas de maestros, una Copa Davis con Serbia (2011) y una medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008. Admirado por la consistencia en el juego de fondo, Nole domina todas las facetas del juego y es muy competitivo en todas las superficies si bien la dura es quizá su favorita.

Tras su triunfo en Wimbledon, Djokovic vuelve adesafíar la supremacía de Federer y Nadal.

Pese a estar aún por detrás de ellos en número de victorias en los Grand Slams, Djokovic curiosamente domina a los dos grandes en sus enfrentamientos particulares, contra Nadal (27-25) y Federer (24-22), por lo que este Open de Estados Unidos reúne todos los ingredientes posibles para disputar en su plenitud de los mejores jugadores del siglo XXI y, probablemente, de la historia del tenis.

El diccionario del ciclismo

Por Daniel Riobóo Buezo

En plena disputa del Tour de Francia es un buen momento para repasar algunos conceptos y términos del vocabulario ciclista que para los néofitos aún pueden sonar extraños e incluso para los buenos aficionados son habitualmente escuchados pero desconocemos su verdadero origen. Para facilitaros la labor, vamos a hacerlo en orden alfabético obviando algunos términos de mecánica de las bicicletas y centrándonos en el ciclismo de carretera.

Abanico: término que se emplea para hacer referencia a la formación de los ciclistas cuando corren de lado de la calzada con el objetivo de taparse del viento que les llega de costado y que, como su nombre indica, se hace en forma de abanico.

Los abanicos son una imagen común en días ventosos y un gran enemigo de los ciclistas.

Abrirse: acción de bajar el ritmo o desentenderse de la carrera o competición, por causas como la falta de fuerzas, por ejemplo.

Aguador: es el nombre con el que se conoce al ciclista encargado de bajar a la cola del pelotón para buscar agua y alimentos en los coches de equipo para el resto de compañeros de su formación. Los corredores peor clasificados de la escuadra suelen ser los encargados de estas labores de intendencia.

Afilador: es la acción por la que un ciclista roza con su rueda delantera la trasera del corredor que va delante, provocando la caída del primer ciclista.

Autobús: término por el que se conoce al grupo de ciclistas desentendidos de la etapa, especialmente en las jornadas de montaña, que se unen para rodar juntos, marcar un ritmo asequible y que tan sólo pretenden no llegar fuera de control (límite de minutos perdidos con respecto al vencedor y marcado por la organización).

Badana: almohadilla que utilizan los ciclistas en el interior del culotte, para protegerse de golpes contra el sillín.

Cabra: nombre vulgar que se le da a la bicicleta especial que se utiliza en las pruebas contrarreloj debido a la inclinación del cuadro en su parte delantera y a la forma del manillar.

Cadencia: número de pedaladas por minuto que realiza cada pie.

Cazaetapas: corredor especializado en ganar etapas en las grandes vueltas. Si es en las pruebas de un día también se conocen como Clasicómanos. 

El murciano Luis León Sánchez es uno de los grandes cazaetapas del pelotón.

Cebarse: fundamentalmente en etapas de montaña, obcecarse en seguir un ritmo por encima de las posibilidades del estado físico del corredor.

Chichonera: protector para la cabeza que se usaba antiguamente antes de que se inventara el casco, aunque todavía hay corredores que lo siguen usando. Es algo más ligero que el casco, y protege menos que éste.

Clásicas: se trata de las pruebas de un día de celebración de más prestigio. Dentro de éstas destacan los Monumentos del ciclismo, las cinco clásicas más prestigiosas del calendario: Milán-San Remo (Italia), Tour de Flandes (Bélgica), París-Roubaix (Francia), Lieja-Bastogne-Lieja (Bélgica) y Giro de Lombardía (Italia).

Col: denominación en francés de un puerto de montaña.

Corte: fraccionamiento del pelotón, puede ser por una caída, la acción del viento o por un ataque de un grupo de corredores.

Culotte: pantalón o parte inferior del equipamiento de un ciclista. Está fabricado en fibras que transpiran muy bien y cuenta con un acolchado especial, denominado badana, para proteger la zona peritoneal. Las mujeres emplean una badana diseñada para la naturaleza femenina.

Demarraje o demarrar: aceleración fuerte y repentina con el fin de escaparse y dejar atrás a los rivales.

Desarrollo: se obtiene combinando los platos y los piñones. El mayor desarrollo es el que corresponde al plato grande con el piñón más pequeño. Con él se recorren más metros por pedalada y supone el máximo sufrimiento muscular. Se suele usar en llano mientras para las rampas más empinadas se suele usar uno menor.

Conocer básicamente los elementos de las bicicletas ayuda a comprender mejor las pruebas ciclistas.

Dirección: pieza que une al cuadro con la potencia y permite el giro del manillar y la horquilla. Está formada por rodamientos.

DH: es una disciplina de Mountain Bike, conocida como DownHill o Descenso.

Enganchón: cuando dos o más ciclistas se enganchan, generalmente por el manillar, dando lugar a una posible y dolorosa caída.

EPO: su nombre técnico es “eritropoyetina” y la produce el organismo. Sin embargo, la utilización de una variante sintética se persigue sin demasiado éxito desde hace años en los controles de dopaje. Aumenta los glóbulos rojos y la oxigenación de la sangre permitiendo un mayor rendimiento y recuperación en las grandes vueltas.

Escalador: ciclista especializado en subir puertos y que destaca en las etapas de alta montaña.

Los malogrados Pantani y Chava Jiménez han sido dos de los grandes escaladores de las últimas décadas.

Escarabajo: término cariñoso con el que se conoce a los ciclistas colombianos. Se cuenta que un periodista de este país quiso hacer una comparación de un gran campeón y utilizó esta palabra sin querer.

Farolillo rojo: se trata del último corredor de una clasificación general en las vueltas por etapas. El origen de esta expresión está en los primeros Tour de Francia, cuando los últimos ciclistas solían llegar por la noche cuando se encendían los faroles de las calles.

Fondo: cantidad de sufrimiento que puedes aguantar sobre una bici, que suele ser más o menos proporcional a la horas de entrenamiento que has hecho.

Frenos de disco: frenos que funcionan friccionando un disco montado sobre el buje, en lugar del que se monta en la horquilla y roza con la llanta.

Frenos en V: frenos que funcionan friccionando la llanta mediante unas zapatas montadas en los mismos.

Gallo/s: corredores destacados, figuras especiales o líderes del equipo ciclista.

Globero: adjetivo con el que se identifica a los novatos, aficionados ocasionales o principiantes en el mundo del ciclismo, a veces puede ser despectivo.

Gregario: corredor que sacrifica su esfuerzo en beneficio de otro miembro de su equipo que está por encima de él jerárquicamente.

Tras haber sido gregario de Froome, ahora Mikel Landa es jefe de filas del equipo Movistar.

Grande Boucle: nombre con el que se conoce al Tour de Francia en referencia a la “gran caravana” que mueve su organización.

Hacer la goma: acción de un ciclista cuando se aleja y se acerca de un grupo continuamente para reengancharse. Puede deberse a la falta de fuerzas o incluso a una simulación teatral para engañar al resto de ciclistas.

Hacer un recto: acción de cometer un error en una curva y salirse de la misma en línea recta.

Hueco (abrir): aumento de la distancia de un escapado, con respecto al grupo.

Ir a rueda: cuando un cilista va justo detrás del que lleva delante (casi rueda con rueda) y se aprovecha del vacío de aire que éste deja para ir a una velocidad mayor, con menos esfuerzo.

Jefe de filas: líder de un equipo, ya sea para la victoria en una etapa o para la clasificación general de una gran vuelta y para el que trabajan los gregarios y el resto del equipo.

Lanzador: corredor que prepara el sprint de un compañero con más posibilidades que él, al que lleva pegado a su rueda hasta los metros finales de la carrera, en los que se separa, para que el sprinter intente ganar.

Líder: ciclista que comanda una prueba, una clasificación secundaria o un equipo o selección.

Llantazo: abolladura que recibe la llanta de una bicicleta debido a una piedra, raíz, bache o cualquier otro objeto.

Maillot: palabra francesa que significa ‘camiseta’ en español. Es la parte superior del equipamiento del ciclista. También es la prenda que distingue, en función de su color, al primero de una clasificación general. En el Tour, el amarillo distingue al líder; el blanco, al mejor joven; el de círculos, al líder de la montaña y el verde, al ganador de los puntos o regularidad.

Manguito: prenda del ciclista de quita y pon, que se utiliza en el maillot corto como extensión de las mangas.

Mazo (el hombre del mazo): expresión coloquial que hace referencia a la llegada inminente de un desfallecimiento.

Molinillo: utilizar un desarrollo de plato pequeño con el piñón más grande para pedalear mucho, es especialmente característico en las grandes subidas y quien más lo expandió fue el sancionado Lance Armstrong.

Montonera: Caída repentina que afecta a muchos corredores.

Las montoneras son más frecuentes en las primeras etapas nerviosas de las grandes vueltas.

Neutralizar: cuando un grupo de ciclistas alcanza al corredor o corredores que se habían escapado en una etapa.

Pájara: cuando un ciclista se queda sin fuerzas para pedalear. La razón suele estar ligada a una deficiente alimentación o hidratación o a la acumulación diaria de esfuerzos no recuperados.

Piano: término que se emplea para pedir al corredor que lleva el ritmo del grupo que lo disminuya, ante la imposibilidad de seguirlo.

Pinganillo: auricular a través del cual los corredores reciben órdenes de su director sin necesidad de bajar hasta el coche. Hoy en día es muy criticado porque se dice que casi ha terminado con la improvisación y el propio criterio del corredor, así como con el ciclismo ofensivo de décadas pasadas.

Rebufo: vacío que deja un ciclista y que puede aprovechar el que le sigue.

Regular: guardar fuerzas de cara a las partes decisivas o al final de una etapa.

Relevo: colaboración de dos o más corredores para mantener el ritmo, normalmente alto, y repartir el gasto de fuerzas.

Rodador (o contrarrelojista): corredor con facilidad para moverse por terrenos llanos y que tiene la potencia necesaria para mover grandes desarrollos y “rodar” muy rápido en terreno llano durante varios kilómetros.

Rompepiernas: terreno con continuas subidas y bajadas y que termina agotando a los ciclistas.

Serpiente multicolor: término utilizado para definir al pelotón; esta etiqueta tiene su origen en las tomas televisivas desde los helicópteros por carreteras sinuosas.

Single Track: camino estrecho por el que solo pueden rodar los ciclistas de uno en uno, y cuanto más rápido mejor.

Sprint: nombre que recibe la llegada en grupo a la meta y en la que los ciclistas más rápidos compiten por la victoria a alta velocidad.

Sprinter: velocista en estado puro, suele reservarse para el final de las etapas llanas, donde es especialista y suele contar con uno o varios lanzadores en su equipo.

El británico Mark Cavendish ha sido el mejor sprinter de la última década.

Tirón: intento de escapada de un ciclista aumentando el ritmo de forma considerable durante un periodo breve de tiempo.

Tumba abierta (a): bajar un puerto arriesgando, tomando muchos riesgos o sin tener en cuenta el peligro para escaparse o alcanzar a los fugados.

Vampiro: se llama así a los miembros de la Unión Ciclista Internacional (UCI) que sacan sangre a los corredores a primera hora de la mañana o en medio de la noche para detectar sustancias dopantes.

Zapata: es la pieza de goma montada sobre las levas de freno que ejercen presión sobre las llantas y frena el movimiento de la rueda.

Estas son sólo algunas palabras y expresiones que hemos recordado pero seguro que conocéis muchas más que se nos han quedado en el tintero. Por eso os pedimos vuestra colaboración para completar nuestro diccionario ciclista.

Deportistas polifacéticos, nacidos para competir

Por Daniel Riobóo Buezo

Probablemente hayáis leído en los últimos días que Usain Bolt, el hombre más rápido de la historia, parece dispuesto a debutar en el fútbol profesional. El ganador de ocho oros olímpicos, de 31 años, está probando con el Central Coast Mariners, que compite en la máxima división australiana (A-League). El plusmarquista mundial de los 100 y 200 metros ya se entrenó antes con el Borussia Dortmund y desde junio prosiguió su formación con el club noruego Stromsgodset y si consigue debutar profesionalmente, sería un éxito personal y un inigualable reclamo para la liga australiana. Y su ambición no queda ahí, ya que el relámpago jamaicano ha declarado que su objetivo es jugar en una de las cinco grandes ligas europeas. Aunque su nivel futbolístico pueda dejar que desear, seguro que sería una gran operación de marketing para quien acometa su fichaje.

Tras su retirada del atletismo, el relámpago jamaicano quiere probar suerte en el fútbol profesional.

De poder debutar profesionalmente, Bolt conseguiría algo que otro recordman de 100 metros, en este caso inhabilitado, no pudo lograr pese a intentarlo. Y es que el canadiense Ben Johnson, tras ser sancionado por consumo de anabolizantes en los Juegos Olímpicos de Seúl, intentó labrarse una carrera en el fútbol profesional aunque sin éxito ya que tan sólo logró disputar algún partido amistoso en Canadá.  Posteriormente, fue entrenador personal de Diego Armando Maradona y de Al-Saadi Ghadafi, hijo del entonces dictador libio, para prepararlo físicamente ya que quería dar el salto al fútbol italiano. Pero, para su desgracia, el joven Ghadafi fue despedido de su equipo por dar positivo en un test anti doping.

http://rcm-eu.amazon-adsystem.com/e/cm?t=deporadictos-21&o=30&p=12&l=ur1&category=gift_certificates&banner=1PZ7BAMBEW63XRHVWCR2&f=ifr

También recientemente hemos visto el éxito de otro deportista polifacético. El esloveno Primoz Roglic es una de las revelaciones de la presente temporada de ciclismo tras su cuarto puesto en el Tour de Francia (con la conquista de una etapa) y sus triunfos en la Vuelta al País Vasco y el Tour de Romandía. El esloveno tan sólo lleva seis temporadas como ciclista, mejorando sus prestaciones cada año. Pero lo que muchos desconocíamos es que hasta 2012 se dedicó también profesionalmente a los saltos de esquí. Como esquiador se proclamó campeón del mundo júnior por equipos en 2007 pero no llegó a competir en pruebas de la Copa del Mundo. Sí que constan en su palmarés dos victorias en la Copa Continental y también participó en el Grand Prix de Verano. Posteriormente, una mala caída y varias fracturas le condujeron a la bicicleta, primero para recuperarse y, después, para plantearse una carrera profesional que finalmente está demostrando que su cambio de deporte fue un acierto absoluto.

Primoz Roglic está demostrando que es mucho mejor ciclista que saltador de esquí.

Curiosos son también los casos de atletas reconvertidos a deportistas de invierno y, más concretamente, al bobsleigh, un deporte que a menudo se nutre de velocistas y vallistas para formar sus equipos ya que una de sus claves suele estar en la salida en la que los tripulantes intentan conseguir la mayor velocidad posible empujando el trineo en los primeros metros por lo que los atletas deben ser fuertes y rápidos ya que de su explosividad depende en gran medida el resultado. El pionero fue Edwin Moses, dos veces campeón olímpico de 400 metros vallas (en 1976 y 1984) y otras dos mundial quien, tras retirarse de las pistas, se pasó al trineo para conseguir otra medalla, en este caso de bronce, en la Copa del Mundo de 1990 celebrada en Winterburg, Alemania. Los pasos de Moses han sido seguidos por otros atletas de prestigio, como las también atletas estadounidenses Lolo Jones y Lauryn Williams. Jones, doble campeona mundial de 60 vallas logró sin éxito formar parte  del equipo norteamericano de bobsleigh, algo que sí consiguió Williams, una de las pocas deportistas que ha ganado medallas en los Juegos de Verano y en los Juegos de Invierno: plata en Atenas 2014 en los 100 metros, oro en Londres 2012 en los relevos 4×100 y una plata en Sochi 2014 en bobsleigh. Williams se unió así a la canadiense Clara Hughes (bronce en contrarreloj ciclista en 1996 y oro en 5 mil metros patinaje en 2002), la alemana Christa Luding-Rothenburger (cuatro medallas en patinaje y un bronce en ciclismo en pista), el estadounidense Edward Eagan (el primero en lograrlo con su oro en boxeo en 1920 y en Bobsleigh en 1932) y el noruego Jacob Tullin Thams (oro en descenso de esquí en 1924 y plata en saltos de trampolín en 1936).

Lauryn Williams es una de las pocas deportistas medallistas en Juegos Olímpicos de invierno y de verano.

En España también tenemos varios ejemplos de atletas que han probado suerte en otras disciplinas, antes o después de en el deporte rey. Destaca el caso de Carlota Castrejana, la actual directora de deportes de la Comunidad de Madrid. Carlota fue jugadora profesional de baloncesto desde los 14 a los 19 años participando con la selección española en los Juegos Olímpicos de Barcelona en donde fueron quintas.  Antes, fue medalla de oro en los Juegos del Mediterráneo de Grecia en 1991 y plata europea junior en 1990. Tras las Olimpiadas, la convencieron para dar el salto al atletismo donde comenzó especializándose en salto de altura y tan sólo después de dos años compitiendo, consiguió el récord de España con 1,89 metros. En 1998 Castrejana cambió de disciplina ya que sus entrenadores se dieron cuenta de que tenía más facultades para el triple salto y ahí es donde consiguió sus mayores éxitos con la medalla de Bronce en el Campeonato de Europa de atletismo en pista cubierta de 2005 en Madrid y, sobre todo, proclamándose campeona de europa en pista cubierta en 2007 en Birmingham batiendo el récord de España con un salto de 14,64 metros, en su mejor concurso de la historia. Un caso muy similar es el de la cuatrocentista Aauri Bokesa que durante algún tiempo compaginó baloncesto y atletismo, primero en el Fuenlabrada y posteriormente en el Estudiantes así como en las categorías inferiores de la selección española.  Como atleta, ha sido cuatro veces campeona de España al aire libre y tres en pista cubierta y ha participado en campeonatos europeos, mundiales y los JJOO de Londres 2012.

Carlota Castrejana ha sido una de las deportistas españolas más polifacéticas.

Los casos de Castrejana y Bokesa no son los únicos de atletas que han practicado el baloncesto. La velocista americana Marion Jones, primero admirada y luego caída en el descrédito por dopaje, también probó suerte en la canasta. Antes de ser atleta, Jones fue campeona nacional universitaria en 1994 con la Universidad de Carolina del Norte. Posteriormente llegarían sus múltiples medallas en velocidad y longitud hasta que en 2007 confesó, ante un Tribunal Federal de Estados Unidos, haber consumido sustancias no autorizadas, por lo que fue sancionada, condenada a seis meses de prisión y le fueron retiradas, entre otras, sus cinco medallas olímpicas. 

Marion Jones comenzó a despuntar en el baloncesto antes de cambiar el parqué por el tartán.

El camino contrario a Marion Jones, de las canchas de baloncesto a otro tipo de recintos, en este caso los estadios de béisbol, es el que emprendió el considerado por muchos mejor jugador de la historia, Michael Jordan. Tras conquistar sus primeros tres anillos de campeón de la NBA, el 6 de octubre de 1993, Jordan anunció que se retiraba del baloncesto, alegando que ya no disfrutaba jugando como antes. Además, la muerte de su padre influyó mucho en su decisión. Tras su retirada, el genio de Brooklyn sorprendió al mundo del deporte firmando un contrato con los Chicago White Sox. Según Jordan el motivo de comenzar a jugar al béisbol era por una promesa que hizo con su padre.​ Los Chicago White Sox eran otro equipo propiedad del magnate Jerry Reinsdorf, el mismo dueño de los Chicago Bulls, quien continuó pagando el contrato baloncestístico de Jordan durante sus dos años dedicados al béisbol. Jordan formó parte de los Chicago White Sox en ligas menores con los Birmingham Barons, el equipo afiliado a los White Sox. La carrera de Jordan en este segundo equipo no fue nada destacada y pronto decidió colgar el bate para regresar a la NBA y conseguir otros tres anillos de campeón.

La carrera de Jordan el el béisbol fue corta y poco exitosa antes de volver a triunfar en la NBA.

Y, sin dejar el baloncesto, otro de los grandes jugadores de la historia, Tim Duncan, también probó suerte en otro deporte antes de convertirse en el, para muchos, mejor ala pivot de la historia de la NBA y de lograr cinco anillos de campeón con San Antonio Spurs. La historia deportiva de Duncan es curiosa. Nacido en las Islas Vírgenes, en la escuela Tim era un estudiante brillante y soñaba con convertirse en nadador olímpico. Sus padres le apoyaban constantemente, despuntando pronto en 50, 100 y 400 metros estilo libre, y apuntando a disputar los juegos Olímpicos de Barcelona con Estados Unidos.  Sin embargo, sus sueños se evaporaron cuando el Huracán Hugo destrozó en 1989 la única piscina olímpica que había en las Islas Vírgenes forzándole a entrenar en el océano. Duncan pronto perdió el entusiasmo por la natación debido al miedo mortal que tenía a los tiburones y decidió probar en el baloncesto cambiando para siempre su destino.

Un huracán y su miedo a los tiburones cambió el destino y la vida de Tim Duncan.

Estos son sólo algunos de los grandes deportistas poilifacéticos pero hay muchos más. ¿Os acordáis de otros casos destacados? Los recordaremos en un próximo capítulo…