“Futbolistas de izquierdas”, compromiso en el césped

Tradicionalmente se ha acusado a los deportistas, y en especial a los futbolistas, de acomodaticios, de no implicarse social y políticamente. Puede que muchos sean así pero, como en todo en la vida, hay excepciones. Y para dejar constancia de los futbolistas que más se han significado políticamente a lo largo de la historia del fútbol, ha aparecido recientemente un libro que recoge estos casos dignos de conocer y recordar. No son muchos, no más de sesenta, algunos no especialmente conocidos, pero los perfiles y las historias que narra “Futbolistas de izquierdas” no dejan a nadie indiferente.

Quique Peinado, un periodista riguroso y sin pelos en la lengua, se ha atrevido a escribir un libro que hasta ahora no existía, si acaso algunos artículos que habían tocado el tema, como en nuestra propia publicación. Pero el proyecto de Peinado ha ido más allá y durante tres años el autor ha estado trabajando en un libro a medio camino entre la historia y el periodismo y que es un auténtico placer para los que buscan historias de vida en el deporte que todavía puedan reconciliarnos con el fútbol cuando en gran medida está excesivamente comercializado. El libro no es para nada maniqueísta o dogmático, todo lo contrario, prácticamente no juzga comportamientos ni posicionamientos ideológicos, los presenta y deja que el lector valore por sí mismo en qué medida estos futbolistas que han querido dejar clara su visión de la vida, han podido estar o no acertados o equivocados y que, según el autor, “no han ganado nada al hacer público lo que pensaban” de cara a su carrera profesional.

Quique Peinado es el autor de "Futbolistas de izquierdas" (Foto: Periodistadigital.com)
Quique Peinado es el autor de “Futbolistas de izquierdas” (Foto: Periodistadigital.com)

El germen del libro es uno de los episodios del libro de Enric González, “Historias del Calcio”, más concretamente el que atañe a Cristiano Lucarelli, un gran delantero italiano cuya conciencia de clase y amor por el Livorno, una de las ciudades más “rojas” e industriales de Italia, comprometió una carrera deportiva que pudo haber sido más exitosa deportivamente y más fructífera económicamente. Pero Lucarelli, como tantos otros en el libro, antepuso sus ideas y su compromiso con el club de su ciudad a dejarse manejar por el mercado futbolístico para estar cerca y ayudar a los suyos, aunque no siempre fuese comprendido, ni siquiera en ocasiones por la propia hinchada del Livorno. Sin querer destripar uno de los capítulos más significativos del libro, en palabras de Lucarelli, “otros futbolistas se compran Ferraris, yo me compré la camiseta del Livorno”. Para conocer su historia in situ, Peinado se trasladó a Italia, como a tantos otros sitios para narrar y entrevistar en persona a los protagonistas del libro, aunque no todos siguen vivos y con no todos pudo hablar. Entre las espinas clavadas para Peinado, Jorge Valdano, Maradona, Oleguer Presas o Vicente del Bosque, cuyo cargo de seleccionador y carácter prudente aconsejan no hacer pública su cercanía al Partido Socialista.

El compromiso político de Cristiano Lucarelli comprometió su trayectoria internacional.
El compromiso político de Lucarelli comprometió su trayectoria internacional

El autor considera que existen muchos más futbolistas comprometidos políticamente de los que aparecen en el libro aunque el propio mundo del fútbol “penaliza al que se significa” como en el caso de Oleguer Presas, cuya cercanía ideológica a los movimientos antisistema y al independentismo catalán le forzaron a emigrar a Holanda antes de retirarse prematuramente. Para el autor es comprensible que la mayoría no se signifiquen ya que, cuando lo han hecho, nunca han ganado nada. Pero no sólo en la izquierda, sino también en la derecha, como en el caso de Salva Ballesta, cuyas manifestaciones públicas hicieron que la afición del Celta se rebelara ante su fichaje como segundo entrenador.

El libro glosa el compromiso de futbolistas españoles e internacionales, desde los niños de Rusia o quienes se opusieron al franquismo en el País Vasco hasta aquellos que se significaron políticamente contra las dictaduras en Latinoamérica durante los años setenta y ochenta, tanto en Chile con la impactante historia de Carlos Humberto Caszely, un referente en la oposición al régimen de Pinochet, como en Argentina con Ángel Cappa y algunos otros ejemplos que debieron ser más durante la celebración del mundial de 1978. En Brasil también la dictadura militar se encontró con futbolistas díscolos. Entre ellos Sócrates, icono del fútbol mundial como compromiso personal y social y que falleció durante la gestación del libro, un testimonio que Peinado lamenta no poder haber podido completar totalmente si bien su caso, el movimiento de autogestión conocido como “Democracia Corinthiana”, está contado a la perfección.

La "Democracia Corinthiana" liderada por Sócrates fue un éxito deportivo y como modelo de autogestión de un club.
La “Democracia Corinthiana” liderada por Sócrates fue un éxito deportivo y como modelo de autogestión de un club.

En “Futbolistas de izquierdas” no solo hallamos las historias de jugadores comprometidos con una ideología política concreta, hay mucho más. Hay futbolistas que lucharon por los derechos de su colectivo como trabajadores que son, otros como el francés Lilian Thuram, que son iconos por su oposición frontal al racismo, los que se han pronunciado abiertamente contra la homofobia en el deporte o el caso de un club tan especial y único como el Sankt Pauli alemán. El libro es una excepcional rareza en la literatura deportiva en español, un trabajo concienzudo, magníficamente escrito y que no dejará a nadie indiferente ya que, a veces, el deporte puede servirnos para conocer mejor el mundo que nos rodea y donde el fútbol y los futbolistas son una metáfora perfecta del sistema económico imperante en Occidente y sus trabajadores. Para Ángel Cappa, otro de los protagonistas y participante en su presentación, el jugador es una de las partes más débiles del negocio y cuando llega a un cierto estatus “el dinero y la fama hacen que el futbolista escale socialmente y se produzca un distanciamiento de su clase y una abstracción de la realidad”, por lo que su compromiso social o político desaparece, algo que se echa en falta en ocasiones “ya que disponen de un altavoz del que pocos pueden hacerlo”.

El libro está prologado por el Gran Wyoming y el epílogo corre a cargo de Alberto Garzón, el joven diputado de Izquierda Unida en el Congreso. Se trata de un ejemplo de cómo en ocasiones la inercia de la sociedad y del sistema económico hace que los individuos no se atrevan a cuestionar las cosas por temor a ser estigmatizados. En el texto se presentan los casos de jugadores que, a su manera y según sus ideales, han intentado hacer un mundo mejor desde el fútbol. De nuevo, en palabras de Cristiano Lucarelli: “cuando un futbolista habla sólo de fútbol, la gente dice que eres un superficial. Cuando uno intenta entender lo que pasa en el mundo, se busca problemas, te dicen que estás politizado. Nunca sabes qué posición tomar”. Un buen resumen de gran parte de los casos que componen un libro que para los amantes de la buena literatura deportiva debe ser una lectura imprescindible, tanto para entender el fútbol como su lugar en la sociedad.

Moscú 2013, el mundial de atletismo de las ausencias

Desde 1991 el mundial de atletismo al aire libre, una de las grandes citas del deporte mundial, se celebra cada dos años en lugar de cada cuatro como se hacía hasta entonces. Cuando se disputa tras un año olímpico suele haber más ausencias que cuando lo hace en el año inmediatamente anterior. En este caso, tras Londres 2012, el mundial que se disputará en el renovado estadio Luzhnikí de Moscú del sábado 10 al domingo 18 de agosto quizá son demasiadas. Unas lo serán por lesión, otras por la lacra del dopaje, que ha convertido al atletismo en uno de los deportes más afectados. Estas bajas permitirán una oportunidad a atletas con roles más secundarios o a jóvenes talentos que pueden buscar asentarse en la élite cuando no provocar un relevo generacional.

Las ausencias en la velocidad

Quizá las ausencias más sonadas son las que afectan a las dos pruebas de la velocidad, especialmente en categoría masculina. El sucesor de Usain Bolt, el también jamaicano Yohan Blake causa baja por lesión y no podrá amenazar de nuevo la supremacía de Usain Bolt como hace dos años cuando tras ser descalificado Bolt por salida nula en los 100m aprovechó la ocasión para proclamarse campeón del mundo. Una inoportuna lesión  en el muslo le impedirá volver a cuestionar la autoridad del atleta más rápido de la historia cuyos dos récords (9.58 en los 100m y 19.19 en los 200m) fueron establecidos en el mundial de Berlín 2009.

Más controvertidas que las de Blake son las ausencias del norteamericano Tyson Gay, campeón del mundo en las dos distancias en Osaka 2007 y que dio positivo en un test fuera de la competición en mayo. Aunque niega haberse dopado y afirma sentirse engañado, Gay no podrá competir en Moscú. Tampoco podrá hacerlo el “padre” de la última generación de velocistas jamaicanos, Asafa Powell, también positivo tras los últimos campeonatos jamaicanos. Las ausencias podrán tener dos principales beneficiados, el estadounidense Justin Gatlin, de vuelta a la élite tras cumplir su sanción por dopaje y el también jamaicano Nesta Carter, sin olvidar al joven francés Christophe Lemaitre que podría aspirar a repetir medalla en 200 metros y a ser el primer blanco en obtenerla en los 100 metros en un mundial.

Las ausencias de Yohan Blake, Tyson Gay y Asafa Powell marcarán las pruebas de la velocidad en Moscú.
Las ausencias de Yohan Blake, Tyson Gay y Asafa Powell marcarán las pruebas de la velocidad en Moscú.

Otra ausencia polémica será la del vallista cubano Dayron Robles, campeón olímpico de 110 metros vallas en Pekín 2008 y uno de los grandes especialistas en la prueba en los últimos años. En su caso, le prohíbe participar la Federación cubana al considerar una falta de disciplina que decidiera competir por libre y sin autorización del país en las reuniones atléticas europeas.

La velocidad femenina también nos privará de varias presencias destacadas desde Jamaica. Veronica Campbell, actual campeona mundial en 200 metros y con tres oros olímpicos en su palmarés, dio positivo por un diurético antes del Mundial y será otra de las grandes ausentes, como su compatriota Sherone Simpson, plata mundial y olímpica en el equipo de relevos jamaicano del 4×100.

Veronica Campbell y Sherone Simpson, dejarán a la velocidad jamaicana huérfana frente a Estados Unidos.
Veronica Campbell y Sherone Simpson dejarán a la velocidad jamaicana huérfana frente a Estados Unidos.

En los 400 metros lisos no faltarán grandes nombres pero sí quizá el más mediático para el gran público ya que el sudafricano Oscar Pistorius no podrá volver a dar un ejemplo de superación al correr con sus prótesis ya que se encuentra a la espera de ser juzgado por el presunto asesinato de su novia Reeva Steenkamp, uno de los culebrones en las crónicas de sucesos durante este año 2013. 

Las bajas en el medio fondo

Menos mermado que la velocidad se encuentra el medio fondo aunque la ausencia por lesión en una rodilla de David Rudisha dejará a los 800 metros sin el hombre que asombró al mundo en los Juegos Olímpicos de Londres. Allí, el keniata superó su propio récord mundial de 800 metros (1:40:91) pero lo realmente inolvidable es que lo hizo sin liebres y encabezando la final de principio a fin, una proeza al alcance de muy pocos atletas. Tan sólo el cubano Alberto Juantorena había conseguido realizar algo parecido en los Juegos de Montreal en 1976, aunque en una época en la que los récords atléticos no estaban tan caros como actualmente.

El keniata David Rudisha asombró al mundo del deporte con su récord mundial en los JJOO de Londres 2012.
El keniata David Rudisha asombró al mundo del deporte con su récord mundial en los JJOO de Londres 2012.

En categoría femenina las dos vueltas tampoco podrán ver a una de las atletas más impresionantes y polémicas de los últimos años, la sudafricana Caster Semenya, la mediofondista que en Berlín 2009 acaparó titulares de prensa al ser acusada por otras corredoras de ser un hombre, algo posteriormente desmentido mediante las pruebas pertinentes. Semenya fue campeona en 2009 y plata en el mundial de Daegu en 2011 y en los Juegos Olímpicos de Londres pero en esta ocasión no consiguió clasificarse. Además, en los 1.500 metros, la campeona olímpica de la distancia, la turca Asli Cakir Alptekin, es una de los 31 atletas turcos que han dado positivo en controles de dopaje recientemente, algo que puede minar las opciones de Estambul de conseguir los Juegos Olímpicos de 2020.

Ausencias femeninas en los concursos y las combinadas

Las lesiones también impedirán que los aficionados al atletismo puedan ver en acción a la británica Jessica Ennis, campeona olímpica de heptatlón y una de las grandes atletas del momento. En la prueba más completa tampoco estará la rusa Tatyana Chernova, actual campeona mundial. Mientras, en salto de altura, no estará en Moscú por lesión la croata Blanka Vlasic, campeona del mundo en 2007 y 2009.

Pero no todo serán ausencias en los concursos, el mundial de Moscú también propiciará una gran reaparición en el que seguro será uno de los momentos más emotivos, el de la mejor saltadora con pértiga de la historia, la rusa Yelena Isinbayeva, que se retirará tras finalizar el campeonato.

Jessica Ennis y Tatyana Chernova no podrán reeditar en Moscú sus duelos por ser la atleta más completa.
Jessica Ennis y Tatyana Chernova no podrán reeditar en Moscú sus duelos por ser la atleta más completa.

Y finalmente, pese a la política de recortes que amenazaba con dejarnos sin poder ver un mundial por primera vez en España, quien no estará ausente del mundial será Televisión Española, que a última hora ha decidido comprar los derechos de emisión gracias al patrocinio de una empresa cárnica muy ligada al atletismo. Esta decisión permitirá a los aficionados ver en directo las evoluciones de una selección española que mezcla juventud y veteranía en una delegación con 41 atletas y que confía en Eusebio Cáceres en longitud, Ruth Beitia en altura y en la marcha sus opciones de medalla. Y es que, pese a las ausencias, habrá que estar muy atentos a lo que ocurre durante los nueve días del mundial de Moscú porque seguro que el atletismo volverá a sorprendernos con gestas inolvidables de Usain Bolt que puede estar cerca de nuevos registros mundiales, Mo Farah que intentará hacer un doblete en el fondo o Allyson Felix la reina de la velocidad actual.