Brasil, mil partidos y un siglo de historia del fútbol

El 14 de Noviembre Brasil juega su partido número mil, un amistoso contra la pujante Colombia de Falcao en Estados Unidos. La cifra redonda ofrece una gran ocasión para revisar la exitosa trayectoria de la CanarinhaLa mayor fábrica de talentos del fútbol tiene una historia resplandeciente aunque también con alguna sombra porque, ya se sabe, en el deporte no se puede ganar siempre.

1950, la Copa que no fue. El Maracanazo de Uruguay.

La selección brasileña de fútbol es la mejor embajadora de su país y posee un envidiable palmarés. En su continente ha conseguido ocho Copas de América aunque Uruguay y Argentina la superan. Pero en donde ningún otro país la supera es en los mundiales conquistados. Cinco copas han bailado la samba hasta ahora aunque la primera tardó en llegar. Sobre todo por lo ocurrido un 16 de julio de 1950 en la final del mundial de Brasil, en Río de Janeiro.

Más de 170 mil personas aguardaban el triunfo de la verdeamarelha en el estadio de Maracaná y los principales diarios tenían ya sus portadas impresas celebrando el triunfo. Hasta las carrozas estaban preparadas para el carnaval que preparaba la ciudad carioca y el estado había acuñado monedas conmemorativas. Pero de repente, la sorpresa, el mayor chasco de la historia del fútbol, el Maracanazo. Contra todo pronóstico, Alcides Edgardo Ghiggia marcaba el 1-2 para Uruguay a diez minutos del final. Brasil entero lloraba la derrota.

1958, Pelé guía a Brasil a su primer mundial

El primer éxito mundialista vio así aplazada su celebración hasta ocho años más tarde, en el mundial de Suecia. Tan solo Inglaterra consiguió empatar en el torneo con un Brasil imperial en el que brillaban Didí, Garrincha, Vavá y un jovencito de 17 años que se convirtió en la revelación y el máximo goleador del torneo. Su nombre, Edson Arantes do Nascimento, su apodo, PeléEn esta ocasión fue Brasil el que arruinó la fiesta local ya que venció 5-2 a Suecia en Estocolmo. La gloria por fin le sonreía.

1970, la Canarinha conquista el tricampeonato 

Tras el primer triunfo mundialista, Brasil repetiría título cuatro años más tarde en el mundial de Chile en 1962 apoyándose en las mismas figuras. Pero no ocurriría lo mismo en Inglaterra 1966 donde fue la decepción del torneo al quedar eliminada en la primera fase. La presión y las disputas internas desgarraron a la Seleçao en terreno inglés pero el tricampeonato no tardó en llegar. En 1970 Brasil acudió al mundial de México con uno de los mejores equipos de la historia, incluído un Pelé que, tras la decepción del mundial inglés, había anunciado que no volvería a ser internacional. En esta ocasión le acompañaron Gérson, Rivelino, Tostao y Jairzinho y la final se disputó en uno de los santuarios del fútbol mundial,  el estadio Azteca. Más de cien mil espectadores asistieron a la exhibición frente a Italia a la que derrotaron por 4-1.

1994, Brasil recupera la hegemonía del fútbol mundial

Tras convertirse en el primer equipo en ganar tres veces el torneo, Brasil se adjudicó la Copa Jules Rimet en propiedad pero fue robada durante su exhibición en la Confederación Brasileña de Fútbol. El trofeo nunca fue recuperado y fue sustituido por una réplica. Quizá pudo ser la causa del maleficio en el que entró la Canarinha en los mundiales ya que una generación entera de brasileños, incluídos genios como Sócrates o Zico, no conoció lo que significaba ganar una Copa del mundo.

La selección brasileña dedicó su cuarto mundial al desaparecido Ayrton Senna.

Sería de nuevo en territorio americano, en 1994, durante el mundial de Estados Unidos. Carlos Alberto Parreira decidió cambiar el estilo de la Seleçao y dotar de músculo al centro del campo con Mauro Silva, Mazinho y Dunga. El estilo más conservador se completaba en la delantera con dos auténticos puñales, Bebeto y el Baixinho Romário. Como curiosidad, la final contra Italia se convirtió en la primera de un mundial decidida desde los once metros. Los fallos de Massaro, Baresi y Roberto Baggio permitieron que la verdeamarelha se coronara por cuarta vez tras una larga espera.

Tras reconquistar el trono futbolístico, Brasil siguió destacando aunque en la final de 1998 sucumbió por 3-0 en Paris ante la Francia del majestuoso Zinedine Zidane. El disgusto sólo le duró cuatro años, hasta el siguiente mundial, en Corea y Japón. Brasil venció en la final a Alemania para convertirse en pentacampeona. El autor de los dos goles fue Ronaldo Nazarioque había sufrido una crisis cardiaca antes de la final anterior y pudo así tener revancha. Desde entonces, y con la excepción del triunfo en la Copa América de 2004 y 2007, Brasil ha tenido varias decepciones. Primero en el mundial de 2006, de nuevo ante Francia, esta vez en cuartos de final. La misma ronda en la que fue eliminada sorprendentemente en el de Sudáfrica por Holanda. El último revés, en la final de los Juegos Olímpicos de Londres, un torneo que se le ha resistido siempre (tres veces plata y dos bronce) y donde México la derrotó por 2-1.

Brasil 2014, España como principal rival

Brasil se enfrenta ahora a dos desafíos que le ofrecen la oportunidad de recuperar la hegemonía del deporte rey y en los que contará con la ventaja de jugar como local. El aperitivo será en el verano de 2013 en la Copa Confederaciones. Pero el verdadero caballo de batalla de Brasil será el año siguiente, en 2014. El mundial vuelve a Brasil por primera vez desde el famoso maracanazo de 1950 y el país se volcará en organizar una gran fiesta deportiva aunque esta vez quieren que tenga un final feliz.

¿Recuperará Brasil el trono del fútbol o se producirá un nuevo maracanazo? El reto de Brasil en 2014 es doble, vencer en casa y destronar a España, la mejor selección de los últimos años, sin olvidar a otros aspirantes como la joven y temible Alemania o la esperada Argentina de Messi. Contra su vecino disputó su primer partido en 1914. La Copa del mundo tendrá lugar justo cien años después pero, por ahora, Brasil es milenaria y está de fiesta así que muitos parabéns.

La homosexualidad en el deporte, el gran tabú

La confirmación del Tribunal Constitucional de la legalidad del matrimonio homosexual, desestimando el recurso del Partido Popular, ha vuelto a situar el tema en el foco informativo. Todas las orientaciones sexuales son respetables pero todavía hay ámbitos en donde la no discriminación está lejos de conseguirse. Uno de ellos es el deporte de élite. Hasta ahora se han dado pocos casos de deportistas gays que hayan salido del armario, bien por miedo a ser marginados o por temor a perder patrocinadores.

Si hay un deporte en el que se han visto pocos casos es en el fútbol, ya que son escasísimas las ocasiones en las que un futbolista ha declarado abiertamente su homosexualidadEl ejemplo más destacado es el del malogrado jugador inglés Justin Fashanu. Tras reconocer su homosexualidad, su propio hermano le calificó de “paria” y su entrenador en el Nottingham Forest, Brian Clough, le prohibió entrenar con el equipo por lo que su carrera fue cayendo poco a poco en picado. Años después, en 1998, fue denunciado por agresión sexual por un adolescente en Estados Unidos y apareció ahorcado un mes más tarde. Junto a su cadáver su nota de despedida afirmaba que “la opinión pública ya le había juzgado y condenado”. Tenía sólo 37 años.

El malogrado Justin Fashanu, uno de los pocos futbolistas que ha revelado su homosexualidad.

El baloncesto norteamericano

Si pasamos de la portería a la canasta tampoco es que abunden los casos aunque quizá el más mediático ha sido el del ex jugador de la NBA John Amaechi. En la profesión Amaechi es conocido especialmente por dos razones, por haber renunciado a un multimillonario contrato con Los Angeles Lakers y, tras retirarse, por haber anunciado su homosexualidad. Lo hizo en 2007, primero en televisión y luego en su libro “Man in the Middle”. Su confesión generó numerosas adhesiones y también sonadas críticas entre sus compañeros de la NBA, como la de Lebron James: “tienes que ser sincero con tus compañeros de equipo y si eres gay y no lo admites, no eres sincero”.

John Amaechi, el único jugador de la NBA que ha salido del armario.

En el baloncesto femenino, la tres veces campeona olímpica Sheryl Swoopes es una de las pocas jugadoras que ha reconocido su homosexualidad. La deportista es conocida como la Michael Jordan femenina y su historia es curiosa ya que primero se casó con su novio del instituto y tuvo un hijo. Años después Swoopes se divorció y, en 2005, anunció públicamente su condición homosexual. Actualmente, retirada de las canchas, vive con su pareja, la también ex-jugadora de baloncesto Alisa Scott.

Sheryl Swoopes, estrella de la WNBA y tricampeona olímpica con EEUU.

Casos en el tenis femenino

Probablemente el deporte en donde se han producido más salidas del armario ha sido en el tenis y, más concretamente, en el femenino. Martina Navratilova es quizá el icono del movimiento gay en el deporte. Con 18 títulos de Grand Slam, la tenista checa es una de las leyendas del tenis mundial. En la mitad de su carrera, en 1981, se nacionalizó estadounidense y reveló públicamente su orientación sexual. Desde que lo hizo ha tenido parejas célebres y ha trabajado como activista en numerosas ocasiones.

Martina Navratilova, leyenda del tenis y pionera en reconocer la homosexualidad.

El otro caso destacado en el tenis es el de la francesa Amélie Mauresmo. En 1999, con tan sólo 19 años, llegó a la final del Open de Australia, que perdió con Martina Hingis. La suiza dijo que sintió que su rival no era una mujer, sino un “medio hombre”. La polémica copó portadas hasta que, pocos días más tarde, Mauresmo admitió públicamente su homosexualidad. Posteriormente llegó al numero uno del ranking en 2004 y ganó el Open de Australia y Wimbledon en 2006 antes de retirarse en 2009.

Amélie Mauresmo, tras reinar en Wimbledon en 2006.

El ciclismo escocés

En el deporte de las dos ruedas en Escocia encontramos dos casos llamativos. El primero de ellos es el del ciclista de los años 80 Robert Millar quién casi desbanca en la Vuelta de 1985 a Pedro Delgado. Millar, un ciclista tímido y reservado, fue profesional durante once años y después desapareció de la vida pública. Nadie parecía saber nada de él hasta que un periodista empezó a indagar sobre su paradero y descubrió que Millar se había convertido en una mujer tras una operación de cambio de sexo. Actualmente se llama Philippa York y vive con su compañera Linda Purr. Millar había estado casado antes con una mujer y es uno de los pocos casos de transexualidad en el mundo del deporte.

Robert Millar mantuvo un apasionante duelo con Pedro Delgado en la Vuelta de 1985.
Otro escocés, Graeme Obree, dió mucho que hablar, tanto en el velódromo como fuera de él. Campeón del mundo en pista y recordman de la hora, Obree era conocido por sus posiciones inusuales en la bicicleta y por diseñarlas y fabricarlas él mismo, incluso con partes de una lavadora. En la pistas disfrutaba, lejos de ellas sufría. Aquejado de depresión clínica, el ciclista intentó suicidarse dos veces y, en enero de 2011, reconoció en la revista “Scottish Sun” su homosexualidad. Su inusual vida se ha dramatizado en la película The Flying Scotsmansu apodo en la vida real.
 
Un dilema al que se enfrentan muchas veces los deportistas homosexuales es la dificultad que su confesión puede suponer a la hora de conseguir patrocinadores. Es lo que le ocurrió al mítico saltador de trampolín estadounidense Greg Louganis, retirado tras los JJOO de Seúl 88 con cuatro medallas olímpicas de oro y varios campeonatos mundiales. En 1994, tras afirmar públicamente que era gay, Louganis vio como las empresas que le patrocinaban hasta ese momento dejaron de hacerlo aunque su carrera ya estaba terminando.
Greg Louganis perdió varios patrocinadores tras reconocer su homosexualidad en 1994.
En España, el jinete Quique Sarasola reveló públicamente su homosexualidad en la portada de la desaparecida revista Zero, si bien no le supuso ningún trauma ya que jamás lo había ocultado y, cuando pudo legalmente, contrajo matrimonioLos dos ejemplos más recientes son el de la campeona sueca de esquí Anja Paerson que lo ha reconocido este mismo año tras retirarse y el deboxeador puertorriqueño Orlando Cruz, el primer púgil en declararse homosexual. Los casos mencionados son solo los más conocidos entre los deportistas, pero hay muchos más. Probablemente solo sea cuestión de tiempo que en el deporte, al igual que en el resto de la sociedad, también se asuma la homosexualidad cada vez con más naturalidad.

Independentismo, deporte y renuncias a la selección

Por Daniel Riobóo Buezo (@danirioboo)

El órdago independentista lanzado recientemente por el presidente catalán Artur Mas está haciendo correr ríos de tinta en la prensa y es motivo de debate en la calle y las redes sociales. Hay quien piensa que se trata de despecho al no conseguir del gobierno el pacto fiscal que disfrutan Navarra y el País Vasco. También se ha dicho que es una cortina de humo y una táctica electoralista para que no se hable de su gestión de cara a las elecciones del 25 de noviembre. Y, para muchos, supone una verdadera apuesta por un estado propio que recoja el sentimiento catalán.

Artur Mas junto al presidente del FC Barcelona Sandro Rosell (Fotografía de Mundo Deportivo)

No es muy conveniente mezclar política y deporte pero se hace continuamente y,  en este caso, el gobierno catalán está buscando la adscripción a su causa de los equipos y deportistas catalanes para aumentar su repercusión. Sin ir más lejos, en el último Barça-Madrid se recogió esta reivindicación independentista con un recuerdo en el minuto 17:14 a lo ocurrido en 1714 en la guerra de sucesión española.

El caso de Guardiola y las renuncias a la selección

Quien también se ha visto en el centro de la polémica ha sido Josep Guardiola tras sus  declaraciones en la que afirmaba que daría su voto a la independencia de Cataluña con motivo de la manifestación de la última Diada. Guardiola defendió la camiseta de la selección española en 47 ocasiones, por lo que sus declaraciones han recibido críticas como las de Alfonso Pérez, compañero suyo en la selección que ganó el oro olímpico en Barcelona 92. Lo curioso es que tan sólo unos días después de sumarse a la petición independentista Guardiola manifestaba que no descarta entrenar a la selección española.

Pep Guardiola fue campeón olímpico con España en los JJOO de Barcelona 92.
La mayoría de los deportistas catalanes son cautos a la hora de pronunciarse sobre si prefieren jugar con España o con una hipotética selección catalana. aunque hay algunos que ha reconocido que juegan con la selección española porque no tienen otra posibilidad, como el jugador olímpico de hockey Álex Fábregas. 
El jugador de hockey Álex Fábregas preferiría jugar por Cataluña que con España.

Pero lo que es cierto es que, hasta ahora, muy pocos deportistas se han negado a acudir a la llamada para defender a la selección española, tanto en Cataluña como en Galicia o el País Vasco. El primer caso de renuncia fue el del defensa de la Real Sociedad Iñaxio Kortabarría que, tras jugar cuatro partidos con el combinado nacional entre 1976 y 1977, se negó a volver a la selección por su afinidad con el independentismo vasco.

Otro ejemplo es el del lateral zurdo del Compostela Nacho en los años noventa. Tras subir a primera división con el equipo gallego, el entonces seleccionador Javier Clemente pensó en convocarle. Poco después el jugador aprovechó el altavoz de los medios para dar a conocer su simpatía por el nacionalismo gallego y su nulo interés en jugar por España.

Ya en el siglo XXI, el ex jugador del FC Barcelona Oleguer Presas también estuvo en medio de la controversia. En 2005 el defensa fue convocado por Luis Aragonés a una convivencia de la selección española a la que no dudó en acudir aunque posteriormente nunca debutó con La Roja. Sus simpatías por el independentismo catalán y su defensa de una selección catalana pesaron más que su escaso deseo de ser internacional y así se lo hizo saber al seleccionador.

Oleguer acudió a una concentración de la selección española pero nunca debutó.

Casos de doble nacionalidad

Existen otros casos, no de renuncia, sino de haber optado por jugar con otras selecciones al tener la doble nacionalidad. Como el de Fernando Amorebieta, defensa del Athletic de Bilbao y venezolano de nacimiento, que ha preferido jugar por el combinado “vinotinto” antes que esperar una llamada de la selección española.

En Alemania se dan varios ejemplos similares, como el de Mario Gómez. El actual 9 de Alemania, hijo y nieto de españoles, ha preferido jugar por la selección teutona, al igual que Gonzalo Castro. El centrocampista del Bayer Leverkusen debutó con la selección sub 19 española pero posteriormente se decantó por la Mannschaft con la que ha jugado en cinco ocasiones. El último caso es el del ex canterano del Real Madrid Joselu que, tras emigrar a la Bundesliga, recientemente ha declarado que pretende pedir la nacionalidad alemana y que le gustaría jugar con su selección.

Marió Gomez pudo haber sido el delantero centro de España pero decidió jugar con Alemania.

Legalidad y federaciones propias

En cuanto a la petición de selecciones propias, tras la última sentencia del Tribunal Constitucional, Cataluña vio respaldada su intención de poder competir internacionalmente en deportes en los que no se pueda enfrentar con EspañaEsto puede ocurrir cuando no exista la federación española correspondiente, por lo que por el momento Cataluña solo puede tener selecciones propias en deportes minoritarios.

Un caso similar ocurre con el País Vasco que sólo puede competir como tal en deportes en los que no existe federación española o si España no participa como tal, como ocurre en algunas modalidades de bolos (katxetehirutxirlo), los harrijasotzailes (levantadores de piedras), trontzalaris (cortador de troncos con sierra), idi probak (arrastre de bueyes), aizkolaris (cortador de troncos con hacha) y sokatira (tirar de la cuerda).

El País Vasco quiere competir con selección propia en disciplinas como la Pelota Vasca.

El caso de las selecciones británicas de fútbol

Habitualmente se pone el ejemplo de las selecciones de fútbol de Escocia, Gales o Irlanda del Norte para pedir la oficialidad de las selecciones catalana o vasca. En este caso conviene aclarar que la Asociación escocesa de fútbol fue fundada en 1873, (es la segunda asociación de fútbol más antigua del mundo tras la inglesa). Así, es una de las pocas asociaciones de fútbol que, sin representar a un estado independiente, está aceptada como miembro de la FIFA y la UEFA, al ser anterior a su fundación ya que la Federación Internacional de fútbol no se creó hasta 1904 y la UEFA mucho más tarde.

Un caso similar ocurre con la Asociación de fútbol de Gales creada en 1876 o con la Asociación irlandesa de fútbol, fundada en 1880 y garante de la oficialidad de la selección de Irlanda del Norte. Lo mismo ocurre en el rugby, con una excepción, las dos Irlandas compiten como un único país. Un caso distinto es el olímpico ya que el Comité Olímpico Internacional no les permite competir con selecciones propias en los JJOO sino bajo la bandera de Gran Bretaña.

Escocia compite internacionalmente en fútbol y rugby, al igual que Gales (Foto VisitScotland.com).

De momento sólo selecciones autonómicas

Así que, por el momento, las selecciones catalana y vasca se tendrán que conformar con competir internacionalmente en los deportes que no cuentan con Federación española o mediante partidos amistosos como los que celebran anualmente las distintas selecciones autonómicas durante el parón navideño de la liga de fútbol.

Para poder hacerlo como selecciones propias antes tendrían que ver su independencia reconocida, tras un proceso legal complejo y mediante la celebración previa de un referéndum de autodeterminación. Solo entonces sus selecciones podrían tener identidad internacional propia y ser parte de un curioso grupo de clasificación que pudiera agrupar a Andorra, Gibraltar, Cataluña, País Vasco y España. Quien sabe, la historia da muchas vueltas.